Flacidez corporal: qué es, causas y tratamientos reafirmantes

La flacidez es una de las principales preocupaciones estéticas de las mujeres y los hombres a lo largo de su vida.

Aunque la causa principal de la pérdida de firmeza de la piel es el proceso natural de envejecimiento, existen otros factores que pueden acelerarlo o acentuarlo como una alimentación pobre en nutrientes esenciales o el sedentarismo.

Sin embargo, combatir la flacidez desde casa es posible y en este artículo, además de explicarte en todo detalle qué es la flacidez o cuáles son las causas más comunes, vamos a abordar cómo puedes contrarrestar sus efectos.

Flacidez que es y como combatirla
Flacidez corporal: qué es, causas y tratamientos reafirmantes
8 MIN. DE LECTURA

¿Qué es la flacidez?

La flacidez, , denominada clínicamente como ptosis cuando implica el descolgamiento visible de los tejidos, es la pérdida de tensión de los tejidos como consecuencia del deterioro de las fibras de colágeno y elastina de la piel. Este proceso también debilita la cohesión dérmica, esto es, la unión entre la dermis y la epidermis, lo que acelera la pérdida de firmeza y elasticidad. Puede ser de dos tipos: cutánea o muscular.

Este deterioro se relaciona con el proceso natural de envejecimiento de las personas, y puede comenzar a hacerse evidente a partir de los 30-35 años, y hacerse más intensa a partir de los 45-50 años.

No obstante, la flacidez también puede ser debida o verse acentuada por otros factores como hábitos de vida poco saludables, sedentarismo, pérdida de peso rápida o cambios hormonales.

Además de los síntomas evidentes que prueban que tu piel está perdiendo firmeza, existen técnicas de diagnóstico que se basan en un exhaustivo interrogatorio y un examen físico de la persona para determinar qué grado de flacidez sufre la persona. Esta puede ser leve, moderada o severa.

Si ya has identificado tu grado y localización de la flacidez, en nuestra gama de tratamientos reafirmantes encontrarás formulaciones específicas para cada caso (abdomen, glúteos, pecho, etc.).

Tipos de flacidez: cutánea y muscular ¿Cuál es la tuya?

La flacidez puede ser cutánea o muscular y saber detectarla resulta necesario para aplicar medidas correctas para evitarla o reducirla.

La flacidez cutánea es la pérdida de elasticidad y firmeza originada por la reducción de colágeno y elastina debida principalmente al envejecimiento, alteraciones de peso bruscas y alteraciones hormonales.

También puede deberse a la exposición al sol sin protección y a la falta de hidratación y nutrición adecuadas.

Por su parte, la flacidez muscular es una falta de tono en los músculos esqueléticos o hipotonía provocada en gran parte por la falta de actividad física o por una actividad física insuficiente, aunque también puede responder a causas patológicas o alteraciones en el metabolismo.

El embarazo también puede ser origen de esta flacidez que afecta a los músculos a causa de la distensión de la pared abdominal.

Este tipo de flacidez es habitual en brazos, glúteos, piernas y abdomen, y una de las mejores maneras de combatirla es a través de ejercicios para fortalecer glúteos y otras zonas afectadas.

Flacidez en las piernas

Zonas especialmente vulnerables a la flacidez

Ten presente que la flacidez, tanto muscular como cutánea, no se distribuye de forma homogénea en el cuerpo, aunque sí existen zonas especialmente vulnerables donde los efectos son más evidentes como:

  • Cuello y escote: una de las primeras áreas que pueden mostrar signos visibles. Puedes consultar cómo abordar este tipo de flacidez en nuestros artículos sobre flacidez en el cuello y cómo quitar las arrugas del escote.
  • Abdomen: resulta una zona especialmente propensa a la flacidez, sobre todo tras los embarazos o pérdidas de peso rápidas. Si es tu caso, ten presente que existen tratamientos orientados a eliminar la flacidez abdominal sin cirugía o, cuando no sea posible, sí puedes fortalecer la zona y mejorar la textura de la piel.
  • Brazos: debido a una menor actividad muscular y el paso del tiempo, los brazos suelen mostrar una hipotonía. Ahora bien, la flacidez en los brazos puede combatirse con ejercicios concretos, un estilo de vida saludable y la aplicación de tratamientos dermocosméticos multiactivos.

Causas de la flacidez

Las principales causas de la flacidez, como venimos avanzando, están relacionadas con el proceso natural de envejecimiento, aunque existen otras que queremos compartir contigo para que puedas actuar sobre ellas.

1.Envejecimiento natural

Con el paso del tiempo, la piel va perdiendo grosor, ya que el organismo produce menos colágeno y elastina, los fibroblastos van perdiendo su actividad a la vez que va disminuyendo la masa muscular. De igual modo, la barrera cutánea se debilita, produciendo una atrofia epidérmica que propicia la pérdida de agua en la piel.

La alteración de la matriz extracelular se ve afectada no solo por una disminución del colágeno y la elastina, sino por una reducción de los glucosaminoglicanos (GAGs) entre los que se encuentran el ácido hialurónico, la condroitina y el dermatán sulfato.

Estas moléculas resultan esenciales para evitar la flacidez cutánea, puesto que ayudan a mantenerla hidratada, firme y con volumen.

¿A qué edad empieza la pérdida de firmeza cutánea?

Si la pregunta que te asalta es cuándo empieza la pérdida de firmeza, como primera respuesta te diremos que a partir de los 25 años comienza una paulatina ralentización de la renovación celular.

Te hemos preparado esta tabla de la cronología de pérdida de firmeza para ofrecerte una visión más completa. Pero, ten presente que es un abordaje simplificado porque los signos externos van a variar en función de factores como la genética o el estilo de vida:

Edad Impacto biológico y visual
+25 años La producción de colágeno y la renovación celular comienzan a ralentizarse, aunque puede que aún sus efectos no sean visibles.
Entre 30 y 40 años Suelen aparecer las primeras líneas de expresión dinámicas (como resultado de la gesticulación repetitiva) en la frente o alrededor de los ojos, por ejemplo. Se produce, también, una pérdida de luminosidad natural.
Entre 40 y 50 años Las arrugas se profundizan y la flacidez del tercio inferior del rostro y cuello se hace evidente.

Según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), la menopausia actúa como un regulador que altera el organismo de manera importante. La reducción de estrógenos propia de esta etapa en la vida de la mujer, provoca un descenso del colágeno cutáneo y reduce significativamente el espesor de la piel, tanto de la dermis como de la epidermis.

Como consecuencia, la piel pierde su funcionalidad y se vuelve más seca, escamosa y menos elástica, en definitiva, el envejecimiento global se acelera y aparecen arrugas profundas.

2. Pérdida de peso rápida

Si bajas de peso demasiado rápido, la piel no tiene tiempo de acostumbrarse al nuevo volumen por lo que va a perder elasticidad y firmeza. Piensa que la piel necesita tiempo para producir las proteínas que aseguran su firmeza.

De igual modo, si esta pérdida de peso acelerada va acompañada de una reducción del tono muscular, la flacidez va a acentuarse.

Y, por último, si por padecer sobrepeso, tu piel se ha visto expuesta a un estiramiento pronunciado durante mucho tiempo, puede haber perdido su capacidad de retracción.

3. Cambios hormonales

A lo largo de su vida las mujeres experimentan cambios hormonales importantes durante la menstruación, el embarazo, la lactancia y la menopausia.

Cuando el organismo se ve expuesto a una disminución de estrógenos, va a sufrir una mayor destrucción de las fibras de colágeno, especialmente en las zonas del pecho y del abdomen.

Aunque con el embarazo los niveles de estas hormonas aumentan para apoyar el desarrollo del bebé, tras el parto sus niveles caen rápidamente, lo que puede causar flacidez.

4. Sedentarismo

Una vida y trabajo sedentarios se encuentran entre las causas más comunes de la flacidez, pero también resultan factores que se pueden combatir con mayor facilidad.

Puedes empezar a subir las escaleras andando, desplazarte cuando sea posible a pie o en bicicleta, o bajarte una parada antes del autobús o metro.

5. Dieta pobre en proteínas y antioxidantes

Una dieta desequilibrada y que no te aporta los nutrientes que tu piel necesita para mantenerse saludable es otro factor ligado a la flacidez que no debes descuidar.

El exceso de azúcar, sal o alimentos ultraprocesados aceleran la destrucción de las fibras de elastina y colágeno.

6. Exposición al sol sin protección

La radiación solar en exceso y sin protección acelera el envejecimiento de la piel, la deshidratan y provocan flacidez al dañar sus fibras, sobre todo en zonas del rostro, cuello y escote.

Debes tener presente que la radiación ultravioleta induce a la formación de radicales libres en la piel, moléculas muy reactivas que dañan las células cutáneas.

Otras causas de la flacidez

El tabaquismo y consumo de alcohol son otros dos factores que pueden verse implicados en la aparición prematura de la flacidez cutánea, ya que se trata de sustancias que reducen la producción de elastina y colágeno.

Además, dificultan la circulación sanguínea reduciendo la cantidad de oxígeno en la piel y de nutrientes esenciales, haciendo que pierda su capacidad de regeneración.

Por su parte, el estrés y la ansiedad también pueden causar flacidez debido a que pueden provocar desequilibrios hormonales, inflamación y hábitos nocivos asociados.

Por último, los baños con agua muy caliente pueden acentuar el problema, ya que relajan los tejidos.

¿Cómo prevenir y combatir la flacidez desde casa?

Si bien es cierto que existen tratamientos mínimamente invasivos para tratar la flacidez como la radiofrecuencia, la electroestimulación, la mesoterapia reafirmante, o los hilos corporales, entre otros, también puedes combatirla desde casa.

Alimentación para fortalecer la piel

Es importante que incorpores alimentos ricos en:

  • Antioxidantes para proteger tu piel de la acción de los radicales libres, como los frutos rojos, las nueces y almendras, las espinacas o los tomates.
  • Vitamina C que participa en la producción de colágeno como cítricos, kiwi, pimientos rojos o fresas.
  • Vitamina A que acelera la regeneración celular y que puedes encontrar en las zanahorias, calabazas, hígado o boniatos.
  • Vitamina E que protege tu piel de la oxidación y mejora su hidratación. Es importante en alimentos como el aguacate, aceite de oliva y semillas de girasol.
  • Biotina o vitamina B7 que ayuda a mantener la elasticidad de la piel y favorece la regeneración celular. Son ricos en esta vitamina los plátanos, huevos, la carne roja, el salmón o el brócoli, entre otros.
  • Ácidos grasos que ayudan a la piel a conservar su hidratación y mantenerse saludable y que puedes encontrar en el pescado graso, las semillas de chía o el aceite de linaza.

Y por supuesto, cuida también tu hidratación diaria.

Ejercicio para tonificar los músculos

Combate la flacidez muscular con rutinas de ejercicio de fuerza, resistencia y cardio que activen todos los músculos de tu cuerpo y practica algún deporte semanalmente en el exterior.

Vas a prevenir la flacidez, pero también a mejorar el metabolismo de los tejidos, algo que te ayuda a luchar contra los signos del envejecimiento.

Masajes reafirmantes, duchas de contraste y exfoliantes

Incorpora pequeñas rutinas de autocuidado eficaces como los masajes reafirmantes que estimulan el drenaje linfático y mejoran la circulación.

También estimula la circulación gracias al contraste que vas a producir intercalando el agua caliente con la fría cuando te duches, y exfoliando tu piel. La exfoliación te permite eliminar las células muertas de tu piel y oxigenarla para mejorar sus procesos metabólicos y combatir la flacidez.

Dermocosmética

Los tratamientos dermocosméticos pueden ayudarte a estimular los fibroblastos para potenciar la producción de elastina y colágeno, aumentar el grosor de la dermis y reestructurar la matriz celular gracias a formulaciones biotecnológicas.

En E’lifexir te proponemos una rutina antiflacidez completa enfocada a reafirmar y esculpir tu cuerpo sin cirugía:

Por la noche, aplica la Crema corporal con Retinol, una poderosa crema remodeladora avanzada que reafirma y rejuvenece tu piel.

Crema antiflacidez textura

Su tecnología avanzada combate la flacidez y renueva cada capa de tu piel. Gracias a la cafeína y a la carnitina aumenta la elasticidad de la piel y mejora visiblemente su vitalidad y textura, pero su fórmula también está compuesta por:

  • Nuestro «RetinDual System«: combinación de retinol CB 50 con eficacia de retinol puro y Retinyl Palmytate en base estabilizada de fosfolípidos.
  • El Phytosonic, tecnología con efecto ultrasonidos y succionador, dando como resultado un efecto quemagrasas y antiinflamatorio.
  • Vexel, dúo innovador de Cafeína y palmitoyl carnitina con efecto drenante que mejora la firmeza y tonicidad de la piel.
  • Combinación de Extracto purificado de Centella asiática de Madagascar (Madagascar centella) y Niacinamida. Regeneran el colágeno y elastina a la vez que unifican el tono. Además de estimular la microcirculación y aportar un potente efecto antioxidante.

Por la mañana, incorpora el Aceite Antiflacidez con Bakuchiol, potente aceite corporal reafirmante, regenerador y remodelador formulado con un 100% de ingredientes naturales.

  • Su combinación natural de bakuchiol (retinol vegano) lo convierte en la opción ideal para el cuidado de las pieles sensibles y embarazadas.
  • Además, incluye extracto de Centella Asiática macerado BIO, que mejora la firmeza y calma rojeces y aceite de rosa mosqueta BIO, rico en ácidos grasos esenciales y vitaminas A, C y E, para reforzar la elasticidad e hidratación de la piel.
  • Mezcla suprema de 8 aceites naturales ricos en omega 3, 6 y 9, con potentes propiedades nutritivas y antioxidantes como las semillas de chía, aceite esencial pomelo blanco o avellanas bio.

¡Únete al reto de antiflacidez con esta rutina tan poderosa y nota el cambio para una piel más firme, luminosa y lisa!

Aceite antiflacidez lifestyle sobre fondo azul

¿Quieres recibir noticias como ésta?

Suscríbete a nuestra newsletter y además consigue un -15% en tu 1er pedido

Suscribirme