Aceite esencial de lavanda: propiedades y beneficios

El aceite esencial de lavanda se utiliza desde antaño por sus muchas propiedades terapéuticas. Este aceite vegetal tiene efectos calmantes, antiinflamatorios, antioxidantes y antisépticos muy apreciados tanto en aromaterapia como en cosmética.

De igual modo, al estimular la circulación sanguínea, la lavanda es un ingrediente muy apreciado en formulaciones anticelulíticas. Este quizás sea uno de sus efectos más desconocidos.

Con la intención de que profundices en un mayor conocimiento del aceite esencial de lavanda, en este artículo vamos a hablarte de sus propiedades y beneficios.

¿Qué es el aceite esencial de lavanda?

El aceite esencial de lavanda es un aceite vegetal que se obtiene a través de métodos de prensado o destilación de las flores –en seco o por vapor– de algunas de las variedades de la Lavandula angustifolia.

En España, esta planta crece en la región Mediterránea con tierras alcalinas. De igual modo, son ampliamente conocidos los extensos campos de lavanda de la Provenza y de la Costa Azul francesas, entre otras localizaciones.

La lavanda es apreciada por sus efectos calmantes, relajantes y antibacterianos, entre otros altamente beneficiosos para la salud y que iremos abordando en los apartados sucesivos.

El uso de la lavanda en aceite esencial facilita su utilización aumentando la versatilidad de sus aplicaciones.

Composición del aceite esencial de lavanda

La composición de este tipo de aceite depende de factores como la variedad o las condiciones climáticas de la localización del cultivo, de modo que la cantidad de sus principios activos se encuentra supeditada a estas circunstancias.

En su composición se encuentran los siguientes elementos, entre otros:

  •  Monoterpenos como el acetato de linalol y el linalol. También contiene en menor cantidad eucaliptol, geraniol y terpinen-4-ol.
  • Sesquiterpenos como el beta-cariofileno.
  • Taninos.
  • Flavonoides como la luteolina.
  • Ácidos como el rosmarínico y el ursólico.
  • Fitoesteroles.
aceite de lavanda para arrugas

Propiedades del aceite de lavanda para la cara

Las propiedades del aceite de lavanda para la piel del rostro justifican que se trate de un componente muy apreciado en cosmética.

· Regenerador

Los taninos que contiene, y que también están presentes en la centella asiática, le confieren un importante poder cicatrizante y regenerador cutáneo.

· Antioxidante

Este efecto lo proporciona el ácido rosmarínico. Se trata de un ácido fenólico que se encuentra presente en muchas plantas con acción protectora frente a agentes externos.

· Antiinflamatorio y calmante

El aceite esencial de lavanda proporciona una sensación de alivio en pieles irritadas o muy sensibles, gracias a su acción antiinflamatoria, calmante y analgésica.

· Bactericida y antiséptica

La lavanda cuenta en su composición con alcoholes terpénicos como el linalol o geraniol, así como con ésteres, responsables de las propiedades sedantes de la lavanda, pero también de su efecto bactericida y antiséptico.

Propiedades del aceite de lavanda para el organismo

Sumadas a todas las propiedades del aceite de lavanda que son beneficiosas para la piel, encontramos otras muchas que son específicas para el resto del organismo.

Te enumeramos las más significativas:

  • Antiespasmódico. Ayuda a reducir los espasmos musculares.
  • Carminativo. Facilita la eliminación de gases.
  • Calmante. Ayuda a aliviar los síntomas leves del estrés y la ansiedad.

Usos y beneficios del aceite esencial de lavanda

Sus muchos beneficios quedan reflejados en su versatilidad. Y es que puede utilizarse tanto para combatir las arrugas como para dormir mejor, por poner dos ejemplos sencillos.

· Para el pelo

Combate la caída del cabello y estimula su crecimiento al estimular la circulación sanguínea en el cuero cabelludo.

Por otro lado, los folículos pilosos se fortalecen ayudando a combatir la caída.

· Para aliviar dolores de cabeza

Puedes colocar unas gotas de aceite esencial de lavanda en las sienes para aliviar los dolores de cabeza.

De esta manera, ayudas a mejorar la presión arterial y la relajación.

· Para el acné

Al combinar propiedades antibacterianas y antifúngicas, este aceite vegetal da muy buenos resultados en el tratamiento de los brotes de acné.

Su efecto beneficioso se ve reforzado por sus propiedades reguladoras del sebo, lo que lo convierte en un aliado para tratar las pieles grasas.

De igual manera, se muestra beneficioso para calmar otras infecciones de la piel, así como irritaciones y picaduras de insectos.

· Para las arrugas

Al propiciar la síntesis de colágeno y la diferenciación de los fibroblastos, el aceite de lavanda, potencia la regeneración de los tejidos.

· Para dormir y gestionar el estrés

El efecto calmante de la lavanda, del que ya te hemos hablado, favorece la relajación antes de dormir.

Echa unas gotitas del aceite esencial en la almohada y verás cómo mejora la calidad del sueño.

aceite de lavanda usos

· Para la celulitis

Puedes encontrar el aceite de lavanda como ingrediente estratégico en aceites anticelulíticos.

Propicia la eliminación de líquidos y participa en la eliminación de la piel de naranja.

¿Para qué sirve el aceite esencial de lavanda? Otros usos

Su uso terapéutico se ha orientado a combatir trastornos del sistema nervioso, dolores musculares, alteraciones estomacales o de las vías respiratorias, entre otras dolencias.

Resulta una planta muy apreciada en la elaboración de perfumes, así como en aromaterapia, es decir, en el uso de aceites esenciales para lograr el equilibrio de mente, cuerpo y espíritu.

También puedes utilizarlo como ambientador colocando unas gotitas en un difusor de aromas.

Este simple gesto, te ayuda a crear un ambiente más relajado en tu vivienda e incluso propicia la concentración en tu lugar de trabajo.

Pino Navarro

Maria del Pino Navarro Veroz

Farmacéutica Licenciada por la Universidad de Alcalá de Henares, con más de 25 años de trayectoria profesional y de gran autoridad en el sector de la belleza saludable. Especialista en la conceptualización, investigación y desarrollo de productos en la industria dermofarmacéutica y nutricosmética para el cuidado y salud de la piel. Apasionada de la industria dermofarmacéutica, es miembro del Claustro de Profesores del Centro de Estudios Superiores de la Industria Farmacéutica (CESIF).